miércoles, 8 de febrero de 2012

Seguimos con las bufandas

Este fin de semana de tanto frío ha estrenado mi chicuelo su bufanda. Es curioso, porque mi niño se parece en todo a su padre, es una barbaridad. Sin embargo, mi marido odia todo lo que tenga que ver con complicarse con la ropa y a mi niño le gusta cuando le compro unos zapatos nuevos o le pongo algo nuevo.
Pues nada, le dije que la bufanda se la había hecho mamá, y estaba más contento que unas pascuas. Tengo que aprovecharme que es pequeño, en poco renegará de todo lo que venga de mi parte (bueno, no tan poco, que no ha cumplido ni los 3 años, es que tiendo a exagerar).
Y ya que tenía lana, y que con las agujas grandes cunde una barbaridad, he decidido hacerle a la nena una capota y su bufanda a juego.
Aquí podéis ver la bufanda del chicuelo a la izquierda y la de la nena a la derecha.

 La he hecho más estrechita, porque la nena es muy pequeña, y va a parecer que no tiene cuello si se la hago tan ancha.

La capota en marcha estaba en la entrada anterior. Ya está terminada, me falta rematarla. No sé si hacerle unos ponpones o una flor de crochet en marengo... ahí ando inventando. A ver si este fin de semana la estrena la nena y le hago unas fotillos.
Ah, y canicas nuevas. Más bonicas!

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